El cine, una historia de éxito en imágenes móviles
En vísperas del nuevo milenio irrumpe con fuerza en el trasnochado panorama cinematográfico alemán la cinta “Corre Lola, corre” (1998), de Tom Tykwer. La rompedora comedia en torno a la pelirroja Lola, el destino, el amor y la casualidad capta la forma de ver la vida imperante a finales de la década de los noventa. La temeraria carrera de Lola contra el tiempo, a través de medio Berlín, se entiende en todo el mundo como metáfora de la ansiedad y el desasosiego de una época. Con “Corre Lola, corre” el director Tom Tykwer obtiene un resonante éxito internacional, a raíz del cual el cine alemán vive un nuevo auge. Por primera vez desde la era del “cine de autor” y los tiempos del gran Rainer Werner Fassbinder (fallecido en 1982) el cine alemán vuelve a interesar en el extranjero y cosecha éxitos internacionales. En 2003 Caroline Link obtiene el Óscar a la mejor película extranjera por “En un lugar de África”. En 2007 repite éxito en la carrera por la preciada estatuilla Florian Henckel von Donnersmarck con su ópera prima “La vida de los otros”; ese mismo año “Al otro lado”, de Fatih Akin, se lleva el premio al mejor guión y el premio del jurado ecuménico en el Festival de Cannes.
Si a comienzos del nuevo milenio los éxitos del cine alemán llegaron, sorprendentemente, de la mano de comedias como “Los edukadores” (Hans Weingartner, 2004), al final de la primera década del siglo XXI es el género serio el que está en el centro de los focos, aunque los temas siguen siendo los mismos. La tragicomedia “Good Bye, Lenin!” (Wolfgang Becker, 2003), cuya trama aborda el fracaso del socialismo real, se estrenó con éxito en más de 70 países y el aclamado drama “La vida de los otros” (Florian Henckel von Donnersmarck, 2007) muestra los avatares de la vida en el régimen de la RDA, con todo el sufrimiento causado por la policía política.
Por su parte Fatih Akin, hamburgués de raíces turcas, se adentra con estremecedora rotundidad e intensidad en los entresijos de la vida turca en Alemania. En su drama “Contra la pared” (2004), que entre otros galardones obtuvo el Oso de Oro de la Berlinale, lleva a la pantalla la descarnada historia de amor de una pareja turco-alemana, diseccionando su desgarro entre las distintas culturas con una precisión brutal, exenta de cualesquiera concesiones sentimentaloides. En 2007 estrena “Al otro lado”, que cuenta las peripecias de seis personajes cuyos destinos se entrelazan en Alemania y Turquía. Esta obra le vale la máxima distinción en cuatro categorías de los Premios del Cine Alemán. En 2009 cambia de registro con la comedia “Soul Kitchen”, todo un homenaje a la ciudad de Hamburgo.