Alemania es un país líder en muchas tecnologías de vanguardia que registran elevados índices de crecimiento, como la biotecnología, la nanotecnología, la tecnología de la información y los numerosos segmentos de alta tecnoecología de los diversos sectores, como son la biometría, la navegación aeroespacial, la electrotecnia o la logística. También está sólidamente posicionada en los mercados internacionales la ecotecnología alemana (energía eólica, fotovoltaica, biomasa); en concreto, los fabricantes de plantas eólicas concentran el 50% del mercado mundial. Las Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ya son el tercer sector económico más importante del país, solo por detrás del sector automotriz y la industria electrotécnica y electrónica. En biotecnología e ingeniería genética Alemania es líder mundial junto a los EE.UU. y en nanotecnología hoy por hoy lleva una gran delantera en numerosas áreas.
La competitividad internacional de la economía alemana no se deriva únicamente del peso específico de las grandes empresas que cotizan en Bolsa (índice DAX), como Siemens, Volkswagen o BASF, sino que responde asimismo al empuje de las decenas de miles de pequeñas y medianas empresas (hasta 500 empleados) industriales, en particular del ramo de la ingeniería mecánica y la industria auxiliar pero también de los florecientes sectores de futuro que son la nanotecnología y la biotecnología, los cuales frecuentemente se organizan en Clústeres. Con más de veinte millones de trabajadores las pymes son los mayores empleadores del país y además ofrecen el mayor número de plazas de aprendizaje a los jóvenes.