Casi 28 millones de personas trabajan en el muy dinámico sector de los servicios en sentido amplio: alrededor de doce millones en empresas terciarias públicas y privadas, casi diez millones en el comercio, la hostelería y el transporte y otros seis millones en el ámbito de los servicios financieros, inmobiliarios y empresariales. También en el sector terciario predominan las pymes (más del 40%).
Las empresas de servicios públicas y privadas aportan 468 millardos de euros a un valor añadido bruto total de 2.094 millardos de euros (2006), en tanto que la participación de las empresas de servicios financieros, inmobiliarios y empresariales se eleva a otros 618 millardos de euros. Uno de los pilares del sector terciario son las empresas de banca y seguros, concentradas en Fráncfort del Meno, donde también tienen su sede el Banco Central Europeo (BCE), guardián del euro, el Banco Federal Alemán y la Bolsa.
Un sector cada vez más potente es la economía cultural, también conocida como economía creativa, que abarca los subsectores de la música, la literatura, el arte, el cine y las artes escénicas, así como la radiotelevisión, la prensa, la publicidad, el diseño y el software. Aunque todavía no existen estadísticas uniformes, en muchas regiones, como por ejemplo Berlín, las industrias creativas se han convertido en un factor económico estable.