Reordenación de la arquitectura financiera internacional
En vista de la crisis de los mercados financieros Alemania está comprometida a muchos niveles (UE, G-20, FMI) en una reforma de la arquitectura financiera internacional. Para ello se persigue extender el alcance de la regulación de los mercados financieros a todos los actores, productos y mercados y velar por que las medidas reguladoras se implementen de forma consistente e integral. En el sector bancario Alemania es partidaria de reglas de capital propio y liquidez más estrictas, normativas de rendición de cuentas internacionalmente vinculantes y un régimen de supervisión bancaria más riguroso. Al mismo tiempo se muestra favorable a regular más estrictamente los sistemas de retribución de los bancos y las compañías de seguros y a que se pueda prohibir el pago de bonificaciones exorbitantes a los directivos y ejecutivos. Con su política económica el Gobierno Federal quiere dejar atrás cuanto antes la contracción del crecimiento y conseguir que Alemania salga fortalecida de la crisis. El marco de actuación de las empresas ya se había ido mejorando permanentemente antes de la crisis con medidas como la reducción de los costes no salariales, la flexibilización del mercado laboral y la eliminación de trabas burocráticas. Además, en 2008 entró en vigor la reforma de la fiscalidad empresarial, lo cual supuso un importante alivio para las empresas.