En virtud de la Ley Fundamental, los partidos políticos tienen la función de cooperar en la formación de la voluntad política del pueblo. De este modo la designación de candidatos para el desempeño de funciones políticas y la organización de las campañas electorales adquieren rango de tarea constitucional. Por esta razón los partidos políticos perciben del Estado una compensación económica por los gastos de campaña electoral. El sistema de reembolso de gastos de campaña electoral introducido por primera vez en Alemania es hoy una práctica habitual en la mayoría de las democracias. La Constitución establece que la organización de los partidos debe responder a los principios democráticos (democracia interna).
Los partidos de dudosa adscripción democrática pueden ser prohibidos a petición del Gobierno Federal. Pero no se trata de un automatismo. Si el Gobierno Federal considera necesario prohibir un partido porque constituye un peligro para el sistema democrático, lo único que puede hacer es solicitar la ilegalización. La prohibición misma solo puede dictarla la Corte Constitucional Federal. De este modo se evita que los partidos gobernantes ilegalicen a otros partidos que puedan resultarles incómodos en la pugna política. En la historia de la República Federal ha habido pocos procedimientos de ilegalización de partidos políticos y menos aún han sido las ilegalizaciones decretadas. Es cierto que la Ley Fundamental privilegia a los partidos políticos, pero no dejan de ser, en esencia, manifestaciones de la sociedad. Asumen pues todos los riesgos de fracaso en las elecciones y como consecuencia de la deserción de afiliados o las luchas intestinas a nivel de aparato o de corrientes.
El sistema de partidos alemán es bastante homogéneo. A partir de un sistema tripartidista de larga data, entre tanto ha cristalizado un sistema pentapartidista estable como consecuencia de la consolidación de los Verdes en la década de los ochenta y del partido sucesor del Partido Unitario Socialista (SED) de la República Democrática Alemana (RDA) tras la reunificación del país en 1990. En las elecciones generales de 2009 obtuvieron resultados de dos dígitos no solo la CDU/CSU y el SPD, tradicionalmente considerados “partidos populares” por su amplia representación transversal del electorado, sino también las formaciones “pequeñas”. Los partidos de la Unión, pertenecientes a la familia de los partidos cristianodemócratas europeos, son la Unión Cristiano-demócrata (CDU) y la Unión Cristiano-social (CSU). Mantienen estrechos vínculos entre sí, pero en tanto que el primero extiende su actividad a todo el territorio nacional a excepción de Baviera, el segundo se circunscribe a este Estado Federado. En el Bundestag los diputados de ambas formaciones se asocian con carácter permanente en un solo grupo parlamentario.
El Partido Social-demócrata de Alemania (SPD) es la segunda gran fuerza política del sistema de partidos alemán. Pertenece a la familia de los partidos socialdemócratas y socialistas democráticos europeos. La CDU/CSU y el SPD mantienen posiciones básicamente favorables al Estado social. La CDU/CSU se nutre esencialmente de los estratos de los profesionales autónomos, industriales y empresarios, en tanto que el SPD está próximo a los sindicatos.
El Partido Liberal Democrático (FDP) pertenece a la familia de los partidos liberales europeos. Su credo político se basa en la mínima intervención posible del Estado en el mercado. Goza de predicamento fundamentalmente entre los estratos de mayor nivel socioeconómico y educativo. Los Verdes pertenecen a la familia de los partidos verdes y ecologistas europeos. El rasgo distintivo de su programa es la combinación de la economía de mercado con la tutela a cargo del Estado de los principios de protección de la naturaleza y el medio ambiente. Al igual que el FDP, los Verdes representan a un electorado de renta relativamente alta y con niveles de formación superiores a la media. Entre las fuerzas políticas de mayor peso, La Izquierda es el partido de fundación más reciente. Aunque tiene especial implantación en los cinco Estados Federados orientales, los cuales se adhirieron a la República Federal a raíz de la reunificación del país, entre tanto también tiene representación en los Parlamentos de los demás Estados Federados. En cuanto formación que centra su discurso en la justicia social, compite sobre todo con el SPD.