También Baviera, región cervecera por excelencia, produce magníficos vinos. La Fiesta de la Cerveza, el Palacio de Neuschwanstein y el espléndido paisaje alpino atraen a más turistas extranjeros que cualquier otro Estado Federado. El mismo eslogan “Laptop y pantalones de cuero” evidencia que Baviera, aun manteniendo muy vivas sus tradiciones folclóricas, está plenamente al día. Su economía triunfa con marcas mundiales como BMW, Audi, Siemens, MAN y EADS (Airbus). En la capital, Múnich, están instaladas más editoriales que en cualquier otra ciudad alemana. Pero el Estado Federado de mayor extensión no solo brilla en la metrópoli: todos los años el Festival Wagner de Bayreuth cuelga el cartel de “no hay billetes”.
La denominación histórica de Estado Libre significa que Baviera es un Estado republicano, no monárquico. El Estado y sus habitantes se sienten orgullosos de su historia, que se remonta al siglo VI. Baviera debe su gran atractivo turístico tanto a su rico legado histórico-artístico como a la imponente belleza de sus paisajes. Los Alpes, los pintorescos lagos de la región subalpina, el parque nacional del Bayerischer Wald, la Fränkische Alb, el Fichtelgebirge, el Steigerwald, el Spessart y otras muchas regiones ofrecen al turista infinidad de posibilidades para disfrutar de la naturaleza y descansar durante las vacaciones en sus incomparables paisajes.
Baviera, antiguamente muy marcada por el mundo agrario, es hoy un moderno Estado industrial y de servicios que dispone de una formidable competencia científica, económica y tecnológica en todos los grandes sectores de futuro. Actualmente el sector industrial genera cerca del 35 por ciento del producto interior bruto y el sector terciario más de la mitad. Con 26 universidades y universidades de ciencias aplicadas, tres grandes centros nacionales de investigación, once Institutos Max Planck y siete centros de la Sociedad Fraunhofer Baviera dispone de una magnífica infraestructura investigadora.
Baviera dedica anualmente más de cincuenta millones de euros a conservar su patrimonio cultural, incluidos sus numerosos museos - a los cuales se ha sumado recientemente la Pinacoteca de Arte Contemporáneo -, 33 teatros estables y 34 escenarios al aire libre, así como el Festival de Bayreuth, cita obligada de los aficionados a Wagner, y la Pasión de Oberammergau, que se representa cada diez años.
La capital del Estado Libre de Baviera, dispone de una excelente infraestructura educativa y cultural, ofrece al viajero un conjunto monumental de inconfundible encanto y es célebre por su Fiesta de la Cerveza (Oktoberfest), la mayor fiesta popular del mundo. Aparte de Múnich y Nuremberg, la ciudad más visitada de Baviera es Rothenburg ob der Tauber. El recinto amurallado de esta antigua ciudad imperial, situada en la región de Franconia, se conserva intacto desde la Guerra de los Treinta Años. Wurzburgo, antigua sede episcopal con un conjunto de espléndidos edificios barrocos, no solo es un foco de atracción turística sino también un centro de la viticultura y el comercio vinícola de Franconia. También en Franconia se encuentra la vieja ciudad imperial y episcopal de Bamberg con su pintoresco casco antiguo. Otra ciudad de rica tradición histórica es Ratisbona.