No hace falta salir al espacio, desde el avión el paisaje de Mecklemburgo-Pomerania Occidental no es menos espectacular con sus más de 2.000 lagos y los muchos ríos. Contando los 350 km del litoral báltico, este Estado es la región de Europa Central que más posibilidades ofrece para los deportes náuticos. No obedece pues a la casualidad que el turismo sea su principal fuente de ingresos. Y para que ello siga siendo así cerca de la quinta parte del territorio está protegida como parque o área natural. Otros sectores clave son los astilleros y la agricultura. Las dos universidades más antiguas del Norte de Europa y un gran número de innovadores institutos de investigación y desarrollo convierten a este Estado Federado en una de las regiones más dinámicas en el ámbito de la alta tecnología, la biotecnología y la tecnología médica de vanguardia.
El “país de los mil lagos” es una región de carácter predominantemente rural. El especial encanto de estas pintorescas tierras bañadas por el Báltico reside en su naturaleza intacta. Infinidad de lagos se alternan con los escarpados acantilados de las costas y las suaves lomas, los vastos campos de cultivo, los pastizales y los frondosos bosques del interior en un paisaje dominado por la inmensidad del horizonte.
Ello explica que en Mecklemburgo-Pomerania Occidental la agricultura siga teniendo mayor peso que en otros Estados Federados, destacando la producción de cereales, oleaginosas (colza) y papas. El 80 por ciento de la superficie total de cultivo (1,3 millones de hectáreas) corresponde a explotaciones de más de 500 hectáreas.
Otro sector económico importante es el turismo. El centro turístico más conocido es Rügen, la mayor isla de Alemania. El Estado Federado pone todo su empeño en limitar al máximo el impacto ambiental de la creciente actividad turística. 283 espacios naturales protegidos, 110 parajes de especial valor, tres parques nacionales y dos reservas de la biosfera patentizan la importancia que se le da en esta región a la protección de la naturaleza y del medio ambiente. Mecklemburgo-Pomerania Occidental también atrae a los turistas con sus espléndidos palacios y residencias señoriales y sus festivales de música en la temporada estival.
También son visita obligada las antiguas ciudades hanseáticas, desde Wismar hasta Stralsund, cuyos cascos históricos se caracterizan por su inconfundible arquitectura gótica, en la que predomina el empleo del ladrillo visto. Stralsund, cuyo conjunto monumental atesora edificios que van del Gótico al Neoclasicismo, es el punto de partida ideal para visitar la isla de Rügen. Rostock es una importante ciudad portuaria y principal polo económico de la región. Su universidad, fundada en 1419, es la más antigua del Norte de Europa. La capital de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Schwerin, situada al borde de la región de los lagos, es la segunda ciudad del Estado Federado por número de habitantes. De su casco antiguo, cuidadosamente restaurado, destaca el antiguo palacio ducal, asentado en una isla del Lago de Schwerin y remodelado en el siglo XIX. En Neubrandenburg, foco económico y cultural del Este de la región, se conservan prácticamente intactas las murallas medievales con sus cuatro antiguas puertas de acceso a la ciudad.