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Religiones

A raíz de la Reforma, la Guerra de los Treinta Años y la Paz de Westfalia (1648), en Alemania la imagen de las religiones está históricamente marcada por la paridad entre católicos y protestantes. El panorama religioso alemán se caracteriza hoy en día por una pluralidad y secularidad crecientes. Respectivamente cerca del 30 por ciento de la población alemana (unos 25 millones) profesa una de las dos grandes confesiones cristianas, la católica, organizada en diócesis y encabezada por la Conferencia Episcopal Alemana, y la evangélica, organizada en Iglesias Regionales y encabezada por la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD) como entidad superior a nivel federal. Ambas cooperan con otras más de veinte Iglesias y comunidades cristianas (Iglesias Ortodoxas, Iglesias Evangélicas Libres, veterocatólicos, etc.) en el Grupo de Trabajo de las Iglesias Cristianas (ACK). Desde comienzos de la década de los noventa la comunidad judía ha experimentado un notable crecimiento, debido, sobre todo, a la emigración procedente de los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).

El Islam ha ido ganando en importancia debido a la inmigración (sobre todo desde Turquía). Con cerca del 4% de la población total, el grupo de los creyentes musulmanes y sus diversas corrientes entre tanto se sitúa por detrás de los católicos y los protestantes. Otras religiones y comunidades espirituales (budismo, hinduismo, Bahá'í, Testigos de Jehová) con implantación en Alemania también están cada vez más presentes a través de la construcción de lugares de culto y oración representativos. Algunas de estas comunidades religiosas tienen una larga tradición histórica en Alemania o incluso surgieron primariamente en Alemania, como es el caso de la Iglesia Morava (Herrnhuter) o el movimiento para la libertad religiosa. Otras han llegado al país en tiempos más recientes.

La base de la relación entre el Estado y la religión en Alemania es la libertad religiosa, garantizada por la Ley Fundamental (Constitución), la separación entre la Iglesia y el Estado en virtud del principio de neutralidad confesional del Estado y el derecho de autodeterminación de las comunidades religiosas. Al contemplar la Constitución la profesión de la religión precisamente no como tarea estatal pero sí pública, el Estado ampara a las comunidades religiosas y espirituales. En el ámbito de los denominados asuntos mixtos o comunes (res mixtae) existen numerosas disposiciones legales o normativas convenidas (concordatos stricto sensu o, respectivamente, convenios con las comunidades religiosas) que regulan cuestiones como la enseñanza de la religión, el impuesto religioso, la asistencia religiosa castrense o las facultades de teología. La Ley Fundamental garantiza la enseñanza confesional de la religión como asignatura ordinaria (con las restricciones que establece la denominada "cláusula de Bremen" para los Estados Federados de Bremen y Berlín). Sin perjuicio de la potestad inspectora del Estado, la religión se imparte en consonancia con los principios de las comunidades religiosas. Para poder participar en el tráfico jurídico, las comunidades religiosas deben adquirir capacidad jurídica (con arreglo a los principios del derecho civil). La Iglesia Católica y las Iglesias Regionales Evangélicas están constituidas (ya desde antes de la época de Weimar) bajo la forma jurídica de corporaciones de derecho público sui generis. Por principio, todas las entidades y agrupaciones religiosas pueden adoptar este régimen jurídico si cuentan con un número suficiente de miembros y ofrecen garantía de permanencia.

En virtud de la estructura federal del Estado, en la República Federal de Alemania los asuntos de culto son competencia de los Estados Federados (Länder). Las relaciones entre las Iglesias o comunidades religiosas y el Estado alemán o los Länder se rigen por los correspondientes tratados o convenios. Los concordatos con la Iglesia Católica Romana son tratados internacionales vinculantes, concluidos bien por el Vaticano bien por la Santa Sede como autoridad suprema de la Iglesia Católica Romana. Los convenios con otras comunidades religiosas están sujetos al derecho nacional por carecer éstas de capacidad jurídica internacional. El 27 de enero de 2003 se concluyó el convenio entre la República Federal de Alemania y el Consejo Central de los Judíos en Alemania.


Iglesias cristianas

La Iglesia Católica de Alemania conforma el marco institucional para 25,46 millones de cristianos católicos (datos de 2007). La Conferencia Episcopal Alemana, cuya secretaría general tiene su sede en Bonn, está integrada por todos los obispos católicos de las 27 diócesis de Alemania, que en total agrupan a más de 12.000 parroquias, así como por los obispos diocesanos, coadjutores, administradores diocesanos y los obispos auxiliares, actualmente en total 69 miembros. Sus funciones son la promoción de las tareas pastorales comunes, la  coordinación de la labor de la Iglesia y la adopción conjunta de decisiones. El presidente en ejercicio es el Arzobispo de Friburgo, Dr. Robert Zollitsch, que resultó elegido en la Asamblea Plenaria de primavera de la Conferencia Episcopal Alemana en febrero de 2008. La presencia de organizaciones católicas es palpable en todos los ámbitos de la sociedad. Los laicos católicos están agrupados en el Comité Central de los Católicos Alemanes, que desde 1848 organiza cada dos años el Congreso de los Católicos Alemanes.

La Iglesia Católica de Alemania pertenece a la Iglesia universal, encabezada por el Papa como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Romana. El 19 de abril de 2005 el cónclave eligió Papa al cardenal Joseph Ratzinger, que adoptó el nombre de Benedicto XVI; por primera vez desde hacía 482 años un alemán volvía a ocupar la Silla de Pedro.

La Iglesia Evangélica en Alemania (EKD) es la comunidad de las 22 Iglesias Regionales evangélicas autónomas de confesión luterana, reformada o unida, cuya Oficina Central tiene su sede en Hannover. Con 25,4 millones de miembros (datos de 2005) en 16.100 comunidades, sus Iglesias abarcan a la mayor parte de los cristianos evangélicos de Alemania.
Los órganos rectores electivos de la EKD –el Sínodo, el Consejo y la Conferencia de las Iglesias– son responsables del desempeño de las funciones de la EKD, establecidas en la  constitución eclesiástica, el orden fundamental de la EKD. Los 120 miembros del Sínodo de la EKD se reúnen por norma una vez al año. Adoptan las leyes eclesiásticas y emiten posicionamientos sobre cuestiones eclesiásticas y sociales. La presidenta del Sínodo es Katrin Göring-Eckart. El Consejo de la EKD desempeña tareas de dirección y ejerce la representación externa de la EKD. Tiene 15 miembros (laicos y teólogos, incluidas siete mujeres), elegidos por un periodo de seis años por el Sínodo y la Conferencia de las Iglesias. Desde 2009 el Consejo de la EKD está presidido por la obispo Margot Käßmann.
También las Iglesias Evangélicas poseen una amplia red de organizaciones, entre las cuales se cuenta el Deutscher Evangelischer Kirchentag (Congreso Evangélico Alemán, DEKT), que se organiza bienalmente, en alternancia con el Deutscher Katholikentag (Congreso de los Católicos Alemanes, DKT), desde 1949, año de fundación de la República Federal de Alemania. La Iglesia Evangélica pertenece al Consejo Mundial de Iglesias (CMI), con sede en Ginebra.

A través de su intenso compromiso social y político las dos grandes Iglesias cristianas contribuyeron decisivamente al restablecimiento de las estructuras democráticas a partir de 1945. En la etapa de transición de la RDA, que condujo a la caída del Muro de Berlín en 1989, las Iglesias tuvieron un notable protagonismo, en particular la Iglesia Evangélica. El compromiso de las Iglesias es un factor esencial de la vida pública, por ejemplo en el ámbito de la educación y formación profesional. Sus organizaciones benéficas (Cáritas por parte católica y la Obra Diaconal por parte evangélica) prestan numerosos servicios sociales por medio de sus hospitales, residencias de ancianos y residencias de personas dependientes, así como a través del asesoramiento y la asistencia en todas las situaciones vitales. Ambas Iglesias colaboran con el Gobierno Federal  en las tareas de ayuda al desarrollo en todo el mundo y están comprometidas en las operaciones humanitarias. Las organizaciones benéficas de las Iglesias se financian principalmente con donativos. El compromiso que mantienen las Iglesias a nivel mundial abarca cuestiones como la migración, el desarrollo de la paz y la cura de almas o labor pastoral en el extranjero y para inmigrantes.
Las Iglesias Católica y Evangélica de Alemania se caracterizan por una notable presencia social y una estrecha cooperación ecuménica. En el año 2010 celebrarán conjuntamente en Múnich el segundo Congreso Ecuménico de las Iglesias, al cual se espera que acudan más de 200.000 participantes. El primero tuvo lugar en Berlín en 2003.

Musulmanes

Hoy en día viven en Alemania cerca de 3,4 millones de musulmanes de unas 40 naciones, de los cuales casi un millón posee la nacionalidad alemana. El grupo más numeroso, con aproximadamente 2,6 millones de personas, está constituido por los fieles de origen turco, seguidos de los musulmanes procedentes de Bosnia y Herzegovina, Irán, Marruecos y Afganistán. Por ramas, los porcentajes son los siguientes: sunitas 80%; alevitas 17% y chiítas 3%.
 
En muchas ciudades alemanas se han constituido comunidades musulmanas, existiendo aproximadamente 2.600 centros de oración y reunión islámicos, de los cuales 159 son mezquitas con cúpula y minarete. La mayor mezquita construida hasta la fecha es la de Duisburgo, inaugurada en 2008. Más de cien edificios se hallan en fase de planificación, incluida otra gran mezquita en Colonia. Para el Gobierno Federal este dato es una señal positiva del arraigo de los musulmanes en Alemania.

En septiembre de 2006 el Ministro Federal del Interior creó la Conferencia Alemana sobre el Islam (DIK) como marco para un diálogo estructurado entre el Estado alemán, los organismos de representación de los musulmanes y el conjunto de los musulmanes de Alemania, en su mayoría no organizados en agrupaciones religiosas.

La finalidad de este proceso de diálogo es mejorar la integración religiosa y social de la población musulmana. Para reflejar la diversidad de la vida musulmana en las deliberaciones de la DIK, inclusive en el seno de sus grupos de trabajo, se invitó a participar en la misma tanto a representantes de las cinco grandes organizaciones centrales de los musulmanes como a destacadas personalidades musulmanas de diversos ámbitos.

Desde 2004 se desarrollan en universidades alemanas seleccionadas experiencias piloto de impartición de la carrera de teología islámica y formación de docentes de religión islámica. En los centros escolares públicos de los Estados Federados de Baden-Wurtemberg, Baviera, Berlín, Bremen, Renania del Norte-Westfalia, Baja Sajonia y Renania-Palatinado la enseñanza de la religión islámica se ofrece en el marco de proyectos piloto a gran escala. La implantación de una oferta de cobertura integral en todo el territorio nacional está en fase de realización.



Comunidades judías

En el Reich Alemán vivían en 1933 unos 530.000 judíos. Tras la Shoá, el genocidio nazi, permanecieron en Alemania solo unos pocos miles de personas de fe judía. A raíz de la emigración procedente de los países de la antigua Unión Soviética a partir de 1990, en la actualidad las comunidades judías de Alemania agrupan a cerca de 100.000 personas. El abanico de las comunidades judías abarca desde las ortodoxas hasta las reformistas y las liberales. A los miembros activos se suman los judíos que no forman parte de ninguna comunidad, cuyo número se cifra en 90.000. En 1999 se fundó en la Universidad de Potsdam el Abraham Geiger Kolleg, el primer seminario rabínico creado en Alemania desde la Shoá.
 
La comunidad judía más numerosa es la de Berlín; le siguen las de Múnich y Francfort del Meno. Otras comunidades judías de gran tradición en Alemania oriental, como las de Dresde y Leipzig, volvieron a desplegar una intensa actividad tras la unificación del país en 1990. 
 
La organización que engloba a las comunidades judías es el Consejo Central de los Judíos en Alemania. Fundado en 1950, tiene su sede central en Berlín y se compone de 23 asociaciones regionales y agrupaciones, en las cuales actualmente están integradas 107 comunidades. Desde 2006 el Consejo Central de los Judíos está presidido por Charlotte Knobloch.

El Consejo Central recibe ayudas del Gobierno Federal por un importe de cinco millones de euros al año para preservar y cultivar el legado cultural germano-judío, organizar la comunidad judía y desarrollar sus tareas de integración y su labor social. Asimismo, la Federación y los Estados Federados patrocinan otras instituciones de la comunidad judía en Alemania y se encargan del mantenimiento de los cementerios de las comunidades judías desaparecidas del país.