Demografía

Hans Wiedl/dpa
La evolución demográfica del país se caracteriza por tres tendencias: una tasa de natalidad baja, la creciente esperanza de vida y el envejecimiento de la sociedad.

La evolución demográfica del país se caracteriza por tres tendencias: una tasa de natalidad baja, la creciente esperanza de vida y el envejecimiento de la sociedad. Alemania registró la tasa de natalidad más alta en 1964 (1.357.000 nacimientos); la baja natalidad es una constante desde entonces (715.000 nacimientos en 2014). Desde 1975 el número de nacimientos se sitúa, con ligeras oscilaciones, en aproximadamente 1,3 hijos por mujer. Por tanto, desde hace 35 años la generación de los hijos es aproximadamente un tercio más ­pequeña que la de los padres; hoy en día el grupo de los cincuentañeros duplica el de los recién nacidos. Paralelamente crece la esperanza de vida, situada en 77 años entre los hombres y 82 años entre las mujeres. 

El cambio demográfico, con graves consecuencias para el desarrollo económico y los sistemas de seguridad social, se suaviza por la inmigración. El 20,3% de los habitantes de Alemania (16,4 millones) es de origen inmigrante; 9,2 millones tienen pasaporte alemán y 7,2 millones son extranjeros. Los miembros de cuatro minorías nacionales tienen “reconocido arraigo” y se benefician de medidas de apoyo específicas por parte del Estado: son la minoría danesa (50.000) y el grupo étnico ­frisón (60.000) en el norte de Alemania, los sorbios del Lausitz (60.000) a lo largo de la frontera germano-polaca y los sinti y roma alemanes (70.000).

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