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El contenedor, símbolo de la globalización: El puerto de Hamburgo es una de las grandes plataformas de transporte
El contenedor, símbolo de la globalización: El puerto de Hamburgo es una de las grandes plataformas de transporte Jörg Modrow/laif
Alemania está fuertemente interconectada con la economía mundial. Uno de cada dos euros se gana en la exportación.

Alemania es un país industrializado orientado hacia la exportación y fuertemente interconectado a nivel mundial. Su sector exportador tiene un gran peso: en los rankings anuales de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Alemania figura continuadamente entre los tres grandes países exportadores del mundo, luego de China y EE. UU. En 2017 la balanza de comercio exterior arrojó un superávit de 245.000 millones de euros. Las exportaciones de las empresas alemanas (mercancías y servicios) ascendieron a 1.279.000 millones de euros; las importaciones, a 1.034.000 millones de euros. Alemania está muy integrada en la economía mundial y se beneficia del libre comercio y los mercados abiertos. En el “Global Competitiveness Index 2017-2018”, del Foro Económico Mundial (WEF), Alemania figura en el quinto puesto entre los países más competitivos del mundo. En el informe fueron analizadas 137 economías del mundo.

dpa/Ole Spata

Uno de cada dos euros de ingreso generados en Alemania procede del sector exterior; casi uno de cada cuatro puestos de trabajo depende de la exportación, en la industria incluso uno de cada dos. Más de un millón de empresas operan en el comercio exterior. En 2015, 720.000 empresas importaron mercaderías de otros países, mientras que 360.000 empresas exportaron a otros países. Una parte considerable del comercio exterior alemán se canaliza a través de las aproximadamente 10.700 empresas con sedes en el extranjero. La Asociación de las Cámaras de Comercio e Industria Alemanas (DIHK) estima que más de siete millones de personas trabajan en empresas alemanas en el extranjero.

Las exportaciones más importantes son las de ­vehículos y componentes para automotores, maquinarias, productos químicos, aparatos informáticos y productos electrónicos. Estos cuatro grupos de productos concentran más de la mitad de las ventas alemanas al exterior. En total, desde 1991 el índice de exportación casi se ha duplicado, pasando del 23,7% al 47,3%. El coeficiente de apertura externa, la suma de las importaciones y exportaciones dividida por el producto interior bruto (PIB), fue en 2017 de 86,9. Con esa cifra, Alemania es la economía “más abierta” de los países del G7. Como comparación: en 2015, EE. UU. tuvo un coeficiente de apertura externa del 28%.

Los países socios de la Unión Europea (UE) son, con un 58% del total, el principal mercado de destino de las exportaciones alemanas. Tradicionalmente Francia es el principal mercado para productos alemanes, si bien en la primera mitad de 2015 por primera vez EE. UU. ocupó esa ­posición. El Reino Unido, China y los Países Bajos ocupan los siguientes lugares, detrás del vecino galo. En las importaciones, el orden se invierte: en 2014 el país del que más mercancías importó Alemania fueron los Países Bajos, seguidos de China, Francia, EE. UU. e Italia. Las relaciones económicas y comerciales con los países asiáticos adquieren cada vez mayor importancia, a pesar de unos índices de crecimiento en parte decrecientes. Por otra parte, unas 5.000 empresas alemanas han realizado inversiones en China.

Expresión de la amplia inserción de Alemania en la economía mundial siguen siendo las inversiones directas de empresas alemanas en el extranjero, que desde 1990 se han quintuplicado. En 2015 sumaban más de un billón de euros en total. Un quinto de esa suma estaba invertido en países pertenecientes a la eurozona. Por otra parte, unas 80.000 empresas extranjeras han creado en Alemania más de 3,7 millones de puestos de trabajo. La cartera de inversiones directas extranjeras en Alemania se eleva en total a 466.000 millones de euros.

El sector alemán de las ferias y exposiciones constituye una gran plataforma para el comercio mundial. Como emplazamiento de este tipo de eventos, Alemania ocupa la primera posición a nivel mundial en la organización y celebración de ferias internacionales. Dos tercios de las principales citas feriales sectoriales del mundo se celebran en Alemania. Las aproximadamente 150 ferias y exposiciones internacionales atraen año tras año a diez millones de visitantes.

Alemania es al mismo tiempo punto de intersección de los flujos de mercancías europeos e internacionales. Por ningún país de la UE se transportan más mercancías. Aproximadamente un tercio de la cifra de negocios de los diez principales mercados logísticos de la UE se genera en Alemania. Tres millones de personas trabajan en el sector logístico. En el puerto 
de Hamburgo se despachan anualmente unos 
nueve millones de contenedores estándar.

Compromiso con un comercio 
mundial justo y libre

Alemania aboga por mercados abiertos y un comercio justo y libre sobre la base de reglas claras y un marco de seguridad. Alemania persigue esas metas mediante, entre otros, tres pilares de la promoción de la economía exterior: las 227 representaciones alemanes en el extranjero, las 130 cámaras de comercio exterior (AHK) y las delegaciones y dependencias del sector privado alemán en 90 países y la Sociedad de Comercio Exterior y Promoción de Inversiones Extranjeras en Alemania (GTAI). Esas instituciones ayudan a medianas empresas a acceder a mercados en el extranjero e intentan mejorar las condiciones marco para la actividad económica en el exterior.

 

Alemania está comprometida con la modelación de la globalización a través de la creación de reglas para el comercio internacional, 
la regulación de los mercados financieros y 
la gestión de la moneda y las divisas. Debido al fracaso de las negociaciones multilaterales (Ronda de Doha), Alemania prioriza ahora los acuerdos bilaterales de libre comercio de la UE. El Acuerdo Económico y Comercial Global Euro-Canadiense (AECG) entró en vigor en 2017. También han sido cerradas las negociaciones para un Acuerdo de Libre Comercio de la UE con Japón. El Acuerdo de Libre Comercio de la UE con Corea del Sur, el primero con un país asiático, entró en vigor en 2011. Desde entonces, las exportaciones a Corea del Sur han aumentado en un 10% por año. En 2015, la UE cerró un Acuerdo de Libre comercio con Vietnam: el primero de este tipo de la UE con un país en desarrollo.

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