Economía sostenible

Trabajo decente: Cada vez más empresas alemanas ponen en valor estándares justos en las cadenas globales de suministro
Trabajo decente: Cada vez más empresas alemanas ponen en valor estándares justos en las cadenas globales de suministro Thomas Köhler/Photothek via Getty Images
Alemania es uno de los países industrializados más avanzados en sostenibilidad. Las empresas asumen su responsabilidad social corporativa.

Alemania es uno de los países industrializados más avanzados en cuanto a sostenibilidad, según un estudio comparativo internacional sobre la situación en los 34 países miembros de la OCDE. Tomando como referencia los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en el estudio se tuvieron en cuenta por primera vez de forma sistemática 34 indicadores. Alemania ocupó la sexta posición, destacándose en crecimiento, empleo y seguridad social.

GIZ/Salma Reda

No obstante, en algunas áreas, Alemania está aún lejos de una vida sostenible, una economía sostenible y un uso sostenible de los recursos naturales. Por ello, el Gobierno alemán continuó desarrollando en 2017 su Estrategia de Sostenibilidad, orientándola hacia los 17 ODS de las Naciones Unidas. La nueva estrategia tiene tres niveles: medidas con efectos en Alemania, medidas en Alemania con efectos para todo el mundo y apoyo a otros países a través de la cooperación bilateral.

Un factor que las empresas alemanas están priorizando en medida creciente como parte de una gestión económica sostenible es la “responsabilidad social corporativa” (RSC). En el contexto de la globalización, esa responsabilidad social de las empresas va ligada al “triple resultado” de los negocios en sus dimensiones económicas, sociales y ambientales. La iniciativa del Pacto Mundial (Global Compact), impulsada por las Naciones Unidas en 1999, cuenta hoy con la participación de la mayoría de las empresas cotizadas en el índice DAX alemán, así como pequeñas y medianas empresas, diversos institutos y organizaciones no gubernamentales. El Pacto Mundial de las Naciones Unidas, las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales y la Declaración Tripartita de Principios sobre las Empresas Multinacionales y la Política Social de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) constituyen los fundamentos en los que se asienta la responsabilidad social empresarial. Más de 9.500 empresas de 160 países forman parte del Global Compact, iniciativa internacional de carácter voluntario.

Que la responsabilidad social y ecológica van de la mano también se pone de manifiesto en la “Alianza pro Productos Textiles Sostenibles”, que promueve mejoras en ambos aspectos para los trabajadores de la industria textil y de la confección. A la iniciativa, lanzada por el ­Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania en 2014, se han sumado ya más de 150 empresas ­textiles alemanas. Esas empresas representan actualmente el 50 por ciento del mercado textil alemán. El objetivo declarado es cubrir un 75 por ciento. Desde los accidentes mortales en fábricas textiles en Bangladesh y Pakistán ya han sido implementadas considerables mejoras en numerosos aspectos. Desde 2018, la Alianza desarrolla lineamientos concretos dirigidos a todos los miembros, para asegurar que los ambiciosos objetivos sean efectivamente alcanzados. Alemania quiere documentar así su compromiso al frente de los esfuerzos internacionales para establecer estándares justos en las cadenas de suministro globales.

Related content