Investigación de punta

Las inversiones en investigación y desarrollo alcanzan niveles récord en la actualidad
Las inversiones en investigación y desarrollo alcanzan niveles récord en la actualidad Thomas Ernsting/laif
Alemania invierte estratégicamente en investigación y ciencia y dispone de una excelente infraestructura de investigación. Las grandes instituciones de investigación gozan de fama mundial.

En Alemania, la ciencia y la investigación ­ocupan un lugar destacado. En los últimos años, tanto el sector privado como la política han incrementado continuadamente los presupuestos dedicados a la investigación y el ­desarrollo (I+D). En 2016, el gasto en I+D re­presentó el 2,93 por ciento del PIB. Alemania integra así el grupo de países líderes que invierten más del 2,5 por ciento de su PIB en I+D. En 2016, el país destinó casi 92.200 millones de euros a I+D: la industria invirtió casi 63.000 millones de euros; las universidades, 16.500 millones y el Estado, unos 12.000 millones.

dpa/Gambarini

En el estudio “European Innovation Scoreboard 2017” de la Comisión Europea, Alemania figura en el grupo de “líderes de la innovación” de la Unión Europea (UE), junto con Suecia, Dinamarca, Finlandia, los Países Bajos y Reino Unido. En el estudio, las grandes inversiones de las empresas alemanas en I+D son calificadas de “ejemplares” en Europa”. Entre 2006 y 2016, las empresas alemanas incrementaron sus inversiones en I+D en aproximadamente un 50 por ciento. Las inversiones conjuntas del Estado, las empresas y las universidades en I+D han crecido un 65 por ciento desde 2005. El objetivo es que, expresadas en porcentaje del PIB, sigan aumentando: a 3,5 por ciento en el 2025.

Los logros de los científicos alemanes son considerables: en el “Nature Index” ­publicado en 2018, en el que se evalúan los índices de publicación de los institutos de investigación y universidades, Alemania obtuvo la mejor puntuación de Europa. A nivel internacional, ocupa el tercer puesto, detrás de EE. UU. y China.

Con la Estrategia Hightech, lanzada en 2006, Alemania desarrolló un instrumento especial interministerial de innovación. De proyectos de investigación realizados en el marco de la Estrategia Hightech han surgido ya muchas innovaciones, desde ledes de bajo consumo hasta válvulas cardiacas que crecen con el paciente. En un principio, la Estrategia Hightech se concentró en los potenciales de mercado de determinadas tecnologías. A partir de 2010, se centra en la demanda social de soluciones sostenibles y su realización.

Como plan de investigación e innovación, la Estrategia Hightech aborda los grandes desafíos que suponen la digitalización, la salud, 
el clima y la energía, la movilidad, la seguridad, las innovaciones sociales y el futuro del trabajo.

En el marco de la Estrategia Hightech han sido ­seleccionados en tres rondas 15 clústeres de excelencia que se benefician de ayudas especiales. ­Según una evaluación de 2014, los clústeres de excelencia han generado 900 innovaciones, 300 patentes, 450 tesis doctorales y de cátedra, 1.000 trabajos de grado y máster y 40 fundaciones de empresas.

En total existen en Alemania unas mil instituciones de investigación financiadas con recursos públicos. La investigación se articula en torno a las universidades y, particularmente, cuatro grandes organizaciones de investi­gación extrauniversitaria.

Excelentes instituciones de 
investigación extrauniversitaria

La Sociedad Max Planck (MPG), fundada en 1948, es el principal centro de investigación básica en ciencias naturales, biociencias, humanidades y ciencias sociales fuera de las universidades. En los 84 institutos y centros de investigación Max Planck, entre los que se cuentan seis en los Países Bajos, Luxemburgo, Italia, EE. UU. y Brasil, trabajan más de 14.000 investigadores, de los cuales el 47% son extranjeros. Hasta ahora se han concedido 18 premios Nobel a investigadores de la Sociedad Max Planck, que desde 1970 ha acompañado la salida al mercado de más de 4.000 inventos y registra anualmente unas 75 patentes.

La Asociación Helmholtz se dedica a la investigación de punta en seis áreas: energía, Tierra y medio ambiente, salud, aeronáutica, navegación espacial y transporte, tecnologías clave y materia. Los científicos de la Asociación Helm­holtz concentran su actividad en sistemas 
de alta complejidad. Con casi 40.000 investigadores en 18 centros Helmholtz autónomos, entre ellos el Centro Alemán de Investigaciones Aeroespaciales (DLR), que tiene 20 sedes en el país, es la mayor organización de investigación científica de Alemania.

Con sus 72 institutos y centros de investigación en toda Alemania, la Sociedad Fraunhofer es la mayor institución de desarrollo aplicado en Europa. Entre sus principales áreas de investigación se cuentan la salud, el medio ambiente, la movilidad, el transporte, la energía y las materias primas. Opera a nivel global a través de empresas filiales, oficinas y representaciones en diez países europeos, sendos dos norteamericanos y sudamericanos, siete asiáticos, dos africanos e Israel.

Bajo el techo de la Sociedad Leibniz están agrupadas 93 instituciones de investigación autónomas, cuyos campos de actividad 
abarcan desde las ciencias naturales, las ingenierías y las ciencias ambientales hasta las ciencias económicas, las ciencias espaciales 
y del territorio, las ciencias sociales y las 
humanidades. La transferencia de conocimientos a los ámbitos político y económico 
y la sociedad en general constituyen una prioridad suprasectorial de sus 9.900 investigadores.

 

La promoción de la ciencia y la investigación es competencia de la Fundación Alemana para la Investigación Científica (DFG), la mayor organización de su género en Europa. La DFG tiene su sede central en Bonn y oficinas en China, Japón, India, Rusia, América del Norte y América Latina. Su misión es promover la cooperación de investigadores de Alemania con colegas de otros países, sobre todo, pero no exclusivamente, del Espacio Europeo de Investigación.

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