Compromiso con la paz y la seguridad

La Bundeswehr participa en numerosas misiones en el exterior, como la misión de formación de la UE en Malí (EUTM Malí)
La Bundeswehr participa en numerosas misiones en el exterior, como la misión de formación de la UE en Malí (EUTM Malí) 2013 Bundeswehr/Bier
Alemania propugna un orden internacional justo, pacífico y estable. La prevención de crisis y el desarme son prioritarios a tal fin.

La diplomacia, la prevención de crisis y el arreglo pacífico de controversias son los instrumentos prioritarios de la política exterior alemana, una política de seguridad integral que abarca tanto el envío de funcionarios, jueces, fiscales, policías, trabajadores humanitarios y otros efectivos civiles como la participación de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas Federales) en misiones multinacionales de paz. El rasgo definitorio de la política exterior alemana, la estrecha inserción multilateral, es especialmente patente en el uso de medios militares. La Bundeswehr opera por norma en el marco de sistemas de seguridad o defensa colectiva, estando por tanto sujeta a los acuerdos de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea (UE) y la OTAN. Las operaciones de la Bundeswehr en el extranjero siempre van acompañadas, en lo posible, de componentes civiles, incluidas medidas políticas, de desarrollo y socioeconómicas. Las misiones de fuerzas armadas están sujetas a mandato y control parlamentarios. Requieren la aprobación expresa de la mayoría de los miembros del Bundestag Alemán y se autorizan por períodos de un año. De ahí que la Bundeswehr también se defina como un ejército parlamentario.

Alemania está política y militarmente integrada en la OTAN desde la fundación de la Bundeswehr en 1955. La firme incardinación en la Alianza Atlántica forma parte del “ADN” de la política exterior alemana. Alemania es uno de los países que más fuerzas aporta o ha aportado a las misiones lideradas por la OTAN en Kosovo (KFOR) y Afganistán (ISAF, Resolute Support). Desde 1990 la Bundeswehr ha participado o participa en un total de 35 misiones en el extranjero, de las cuales 19 concluyeron en 2015.

Un miembro comprometido de la OTAN

Ante la crisis de Ucrania Alemania volvió a demostrar su compromiso con la defensa de la Alianza Atlántica. En 2015 la Bundeswehr contribuyó conjuntamente con los Países Bajos y Noruega a la puesta en marcha de la nueva fuerza de muy alta disponibilidad VJTF de la OTAN, que se encargará de mejorar la capacidad de reacción de la Alianza en el marco de la defensa colectiva y la gestión de crisis. Desde su ingreso en la ONU en 1973 la República Federal de Alemania es un miembro comprometido, leal y apreciado de la organización. En coherencia con ello, en 2018 Alemania tiene previsto presentar por sexta vez su candidatura para ocupar un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU durante el período 2019/2020. Alemania aporta al presupuesto ordinario de la ONU cerca de 190 millones de dólares al año y al presupuesto separado para las misiones de paz unos 640 millones, lo cual equivale respectivamente al 7,1% del presupuesto total de la ONU. Estas cifras situaron a Alemania como tercer contribuyente más importante en 2015. Ese mismo año Alemania participó con unos 260 soldados y policías en las misiones lideradas por la ONU en el Líbano, el Sáhara Occidental, Malí, Sudán del Sur, Sudán y Liberia, entre otras. La ONU también está presente en Alemania, principalmente en su campus de Bonn, donde tienen su sede 19 de las 28 instituciones de la ONU establecidas en todo el país, incluida la Secretaría de Cambio Climático de la ONU (CMNUCC).

Para mejorar aún más el apoyo a las organizaciones internacionales en las misiones de mantenimiento de la paz, Alemania seguirá profesionalizando la capacitación y envío de trabajadores humanitarios civiles. El Centro de Misiones Internacionales de Paz (ZIF), creado en 2002, dispone de una reserva de 1.500 expertos y seguirá reforzándose. El ZIF selecciona trabajadores humanitarios civiles, los capacita en cursos específicos para misiones de observación y mediación en zonas de crisis y países postconflicto y evalúa sus experiencias. En cooperación con el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores, hasta la fecha (2015) el ZIF ha destinado 3.000 observadores electorales honorarios a corto y largo plazo a misiones de observación electoral y realizado proyectos en 65 países.

La OSCE como foro central para la paz y la seguridad en Europa

Como segundo pilar de la paz y la seguridad en Europa, Alemania apoya a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). La OSCE nació en 1995 de la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa (CSCE). El documento constitutivo de la OSCE es el Acta Final de Helsinki, firmada en 1975, en la cual se acordaron como principios rectores del orden de seguridad europeo, entre otros, la inviolabilidad de las fronteras y el arreglo de las controversias por medios pacíficos.

Actualmente la organización agrupa a 57 Estados participantes de Europa, Norteamérica y Asia Central, siendo por tanto la mayor organización regional de seguridad colectiva a nivel mundial. En la crisis de Ucrania quedó nuevamente patente su relevancia como foro central para el diálogo y la instauración de la confianza. La OSCE respalda los esfuerzos encaminados a lograr una solución pacífica del conflicto de Ucrania mediante, entre otros instrumentos, la moderación de negociaciones políticas en el marco del Grupo de Contacto Trilateral.

Además, la OSCE ha enviado varios cientos de observadores civiles a Ucrania para vigilar el respeto del alto el fuego establecido en los Acuerdos de Minsk de septiembre de 2014 y febrero de 2015 y verificar la retirada de tropas y armas en la zona de conflicto del este del país. En otros muchos países la OSCE mantiene misiones permanentes para la prevención de conflictos y la promoción de la democratización y, con apoyo igualmente de Alemania, envía periódicamente observadores electorales a sus Estados participantes.

Promoción del desarme y el control de ­armamentos

El desarme, el control de armamentos y la no proliferación de armas nucleares ocupan un lugar preponderante en la política exterior alemana. Alemania se adhiere al objetivo de un mundo libre de armas nucleares y sigue un enfoque pragmático para alcanzar esta meta. En el marco de las conversaciones E3+3 Alemania ha contribuido constructivamente en cooperación con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU a la consecución del Acuerdo de Viena con Irán sobre el programa nuclear iraní. Alemania aboga permanentemente por la universalidad y aplicación efectiva de los tratados y acuerdos ­internacionales relevantes. En 2014 y 2015 participó en la destrucción de las armas químicas retiradas de Siria. Entre 2013 y 2016 Alemania lleva a cabo proyectos para mejorar la seguridad biológica en más de 20 países socios con un presupuesto de aproximadamente 24 millones de euros. Además en 2014 Alemania destinó en torno a 13,2 millones de euros a proyectos de desminado y atención a las víctimas de minas en 13 países, siendo uno de los principales donantes en este ámbito. La política exterior alemana también considera prioritaria la destrucción de los excedentes de armas y municiones y el almacenamiento seguro de las existencias de armas peligrosas. En el área de la OSCE revisten especial importancia el control de las armas convencionales y las medidas destinadas a fomentar la confianza y la seguridad. Alemania promueve su modernización y adecuación a los retos actuales.

Related content