Exitoso país de cine

Exitosa a nivel internacional: la tragicomedia “Toni Erdmann”, de Maren Ade
Exitosa a nivel internacional: la tragicomedia “Toni Erdmann”, de Maren Ade Komplizen Film/NFP/dpa
Los largometrajes alemanes tienen gran éxito a nivel mundial y en Alemania son rodadas numerosas producciones internacionales.

Alemania es un país de cine, en el que son rodados unos 250 largometrajes por año. Éxitos en festivales, como la tragicomedia “Toni Erdmann”, de Maren Ade, y los dramas “Wild” (“Salvaje”), de Nicolette Krebitz, y “Axolotl Overkill”, de Helene Hegemann, ponen a Alemania una y otra vez en el centro del interés cinéfilo internacional. Las películas alemanas, sin embargo, no solo triunfan en los festivales, sino también en los cines, tanto en Alemania como en el exterior. En 2016, 27,7 millones de personas vieron en el país largometrajes nacionales, lo que corresponde a una cuota de mercado del 22,7 por ciento. Hasta mayo de 2017, la película “Toni Erdmann” había sido vendida a más de 100 países y exhibida ya en unos 40. Éxito tienen tanto pujantes directores jóvenes, como Jonas Rothlaender (“Fado”), como los creadores de películas de gran taquilla, tales como el actor y director Til Schweiger, con “Honig im Kopf” (“Miel en la cabeza”) y Bora Dagtekin, con la comedia “Fack ju Goethe!”. El cine alemán es marcado, además, desde hace años, por renombrados directores de cine de autor. La nueva película de Volker Schlöndorff, “Rückkehr nach Montauk” (“Regreso a Montauk”), por ejemplo, fue estrenada en la Berlinale 2017. La variedad de estilos y géneros artísticos, que tiene sus raíces en una larga tradición cinematográfica, es impresionante.

Atractiva plaza para producciones cinematográficas

Los efectos especiales en “Hugo Cabret”, de Martin Scorsese, fueron realizados en su mayoría por Pixomondo en Alemania.
Los efectos especiales en “Hugo Cabret”, de Martin Scorsese, fueron realizados en su mayoría por Pixomondo en Alemania. Paramount/dpa

En Alemania existe una serie de importantes centros de producción cinematográfica, por ejemplo, en Múnich, Hamburgo y Colonia. Los Estudios Babelsberg, en Potsdam, cerca de Berlín, poseen renombre internacional. Fueron fundados ya en 1912 y son los más antiguos estudios de cine del mundo. Babelsberg posee una importante herencia fílmica, particularmente de los años 1910 y 1920, relacionada con directores como Fritz Lang (“Metrópolis”), Friedrich Wilhelm Murnau (“Nosferatu”) y la actriz Marlene Dietrich. En estudios y atelieres muy modernos y con experimentados equipos de profesionales y técnicos del cine se realizan allí, además de películas nacionales, también grandes producciones internacionales. En los Estudios Babelsberg fueron rodadas partes de, entre otras películas, “The Bourne Ultimatum” (“El ultimátum de Bourne”), “Inglourious Basterds” (“Malditos bastardos”), “Monuments Men” (“Operación Monumento”) y tres películas galardonadas con premios Oscar: “Die Fälscher” (“Los falsificadores”), “Der Vorleser” (“El lector”) y “Grand Budapest Hotel” (“El Gran Hotel Budapest”). En la “ciudad mediática” Babelsberg se hallan hoy, además de los estudios cinematográficos, un Parque de Cine, la Universidad de Cine Konrad Wolf y el colegio secundario Babelsberger Filmgymnasium, con el foco puesto en el cine, así como también numerosas otras instituciones y empresas del sector de los medios de comunicación. El acompañamiento de talentos cinematográficos, la enseñanza y la producción se hallan ejemplarmente interconectados en red.

También se afirman en el mercado global cada vez empresas alemanas del sector de los “efectos visuales”, tales como Pixomondo, Rise FX y Mackevision, contratadas crecientemente para el procesamiento digital de grandes producciones estadounidenses. Pixomondo fue galardonada con un Emmy por su trabajo para “Game of Thrones”. También “Hugo Cabret”, de Martin Scorsese, que en 2012 se llevó cinco premios Oscar, fue procesada digitalmente en Alemania.

Fomento del cine por parte de la federación y los estados federados

La producción cinematográfica es apoyada a nivel federal, por ejemplo, por la Delegada del Gobierno Federal para la Cultura y los Medios (BKM), Monika Grütters, a través del Fondo Alemán para el Fomento del Cine (DFFF), el fomento cultural del cine y el Instituto para el Fomento del Cine (FFG). Los cineastas son apoyados también a nivel de los estados federados, que poseen sus propias instituciones de promoción. No obstante, es cada vez más difícil producir películas, debido a que los modelos y bases de financiación cambian y las películas deben imponerse en la competencia internacional. Para que Alemania siga siendo también en el futuro un país de cine competitivo, la BKM aumentó los fondos destinados al fomento del cine en 15 millones en 2016 y 2017, a un total de 18 millones. Ese apoyo fortalece sustancialmente el desarrollo, la producción y la distribución de largometrajes alemanes de alta calidad artística. A comienzos de 2017, la BKM aumentó además el monto destinado al Fondo Alemán para el Fomento del Cine en 25 millones de euros para 2017, a un total de 75 millones. Para 2018 planea incluso llevarlo a 125 millones. El objetivo es fortalecer la competitividad de Alemania en los esfuerzos por atraer grandes producciones cinematográficas internacionales.

En la economía del cine, Berlín y Potsdam-Babelsberg van a la vanguardia: más de 1.800 empresas cinematográficas facturaron en 2016 unos 900 millones de euros. En segundo lugar se encuentra Baviera, con la empresa Constatin, que tiene su sede en Múnich y es una de las principales en el segmento de entretenimiento. El tercer lugar lo ocupa Renania del Norte-Westfalia.

Atractivos festivales

En la producción cinematográfica no solo importa el aspecto económico. También es necesario que las películas despierten interés. Para ello hay que atraer la atención pública, por ejemplo, a través del marketing y los festivales de cine. La Berlinale, que tiene lugar anualmente en febrero en la capital alemana, es el evento más atractivo del sector alemán del cine. Como importantes plataformas para nuevas tendencias estéticas se han afirmado los festivales Hofer Filmtage y Festival Max-Ophüls-Preis, este último en Sarrebruck. El premio de cine más famoso y mejor dotado, con unos tres millones de euros, es el Deutscher Filmpreis, también llamado “Lola”. Los ganadores son seleccionados por los miembros de la Academia Alemana del Cine.

Buena capacitación para creadores cinematográficos

Con el premio Deutscher Filmpreis sueña una buena parte de los creadores cinematográficos jóvenes, que presentan sus trabajos, sobre todo, en Hof y Sarrebruck. La capacitación se lleva a cabo en todo el país, en instituciones estatales y privadas. A ello se agregan clases especiales en Academias de Arte estatales, algunas academias privadas, tales como la Internationale Filmschule, en Colonia, la semiestatal Media School, en Hamburgo, y, en muchas facultades, que ofrecen cursos de teoría e historia del cine y carreras reconocidas a nivel internacional en el área de los efectos visuales y la animación. La antigua academia de cine “Hochschule für Film und Fernsehen Konrad Wolf”, en Babelsberg, fue transformada en la primera Universidad de Cine, hasta ahora también única en Alemania. De gran reputación como centros de enseñanza gozan también las academias de cine Deutsche Film- und Fernsehakademie, en Berlín; Hochschule für Fernsehen und Film, en Múnich y Filmakademie Baden-Württemberg, en Ludwigsburgo. Esta última, con unos 500 estudiantes, es uno de los mayores centros de formación para futuros cineastas. El director Wim Wenders, premiado a nivel internacional, comenzó sus estudios en 1967 en la “Hochschule für Fernsehen und Film”, que acababa de ser creada en Múnich.