Localización pujante

Plaza financiera con tradición: la principal Bolsa alemana tiene su sede en Fráncfort del Meno
Plaza financiera con tradición: la principal Bolsa alemana tiene su sede en Fráncfort del Meno Frank Rumpenhorst/dpa
Alemania es la cuarta economía del mundo, altamente innovadora y fuertemente orientada a la exportación. El futuro está en la industria 4.0.

Alemania es la mayor economía de la Unión ­Europea (UE) y la cuarta del mundo, por detrás de los EE.UU., China y Japón. La economía alemana debe su competitividad e interconexión global a una potente capacidad de innovación y una marcada orientación hacia la exportación. En sectores con gran facturación como la industria del automóvil, la ingeniería mecánica y de plantas, la industria química y la tecnología ­médica, las exportaciones representan mucho más de la mitad de la cifra de negocios. En 2014 solo China y los EE.UU. exportaron más mercancías. En investigación y desarrollo (I+D) ­Alemania invierte anualmente alrededor de 80.000 millones de euros. Muchas empresas ­están dando el salto a la industria 4.0, con la que se impulsa específicamente la digitalización ­de la tecnología de producción y de la logística.

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La positiva dinámica económica se ha traducido en una evolución favorable del mercado ­laboral. Alemania es uno de los países con mayor tasa de ocupación de la UE y el que menor índice de desempleo juvenil registra. Ello también corrobora el valor de la formación profesional dual, un sistema que se ha consolidado como artículo de exportación y es adoptado en numerosos países. Otros elementos característicos de Alemania como localización económica son la disponibilidad de trabajadores especializados, la calidad de las infraestructuras y la seguridad jurídica, todo lo cual sitúa al país en las posiciones de cabeza de los principales rankings internacionales. Al frente del Ministerio Federal de Economía y Energía está el vicecanciller Sigmar Gabriel (SPD).

El modelo de la economía social de mercado constituye la base de la política económica alemana desde 1949. Este sistema garantiza ­
la libertad de la actividad empresarial y al 
mismo tiempo promueve el equilibrio social. Perfilada en la posguerra por el futuro Canciller Federal Ludwig Erhard, la economía social de mercado sentó las bases para la exitosa senda de desarrollo seguida por el país. Alemania mantiene un activo compromiso para modelar la globalización y aboga por un sistema económico mundial sostenible, que ofrezca oportunidades equitativas a todos.

Alemania es uno de los doce países que introdujeron el euro en 2002. La crisis de los mercados financieros (2008) y la subsiguiente crisis de la deuda afectaron a toda la zona euro, incluida Alemania. Ante esta situación, el Gobierno Federal desarrolló una doble estrategia, consistente en poner coto al déficit y fortalecer la capacidad de innovación. En 2014 y 2015 se logró presentar un presupuesto federal equilibrado por primera vez desde 1969.

La columna vertebral de la economía está formada por las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan más del 99% del total de empresas. Las pymes son el complemento a los consorcios, que por lo general cotizan en el índice bursátil alemán DAX de la Bolsa de Fráncfort, la plaza financiera más importante del continente europeo. En la misma ciudad de Fráncfort del Meno tiene su sede el Banco Central Europeo (BCE), institución de la UE.

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