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Éxito a nivel mundial: Los fabricantes de automóviles alemanes, entre los grandes actores de la movilidad global
Éxito a nivel mundial: Los fabricantes de automóviles alemanes, entre los grandes actores de la movilidad global Alexander Koerner/Getty Images
La economía alemana tiene cuatro sectores industriales destacados. La base fundamental son las pymes.

La fortaleza económica de Alemania se basa decisivamente en la potencia de la industria y su capacidad de innovación. La industria del automóvil, con 775.000 empleados, es el buque insignia del “Made in Germany”. Con sus seis marcas de primera fila, Volkswagen, BMW, Daimler, Audi y Porsche (ambas del grupo Volkswagen) y Opel (General Motors), la industria automotriz impulsa el sector de la movilidad a nivel global.

dpa/Peter Steffen

Para asegurar la competitividad, las empresas invierten miles de millones en investigación y desarrollo (I+D). La conectividad y la conducción asistida y autónoma son las megatendencias de la automoción. En términos globales los fabricantes alemanes, con gran presencia en los segmentos de mercado de gama media y alta, produjeron en 2014 unos 14,9 millones de automóviles, el índice de exportación de la industria alemana del automóvil supera el 77%.

Entre los sectores tradicionalmente más potentes de la economía alemana se cuentan, además de la automoción, la ingeniería mecánica y la construcción de plantas, así como la industria química. La BASF, fundada en 1865 y con sede central en Ludwigshafen, tiene 113.000 empleados en 390 centros de producción en más de 80 países, siendo el mayor consorcio químico del mundo. Otros sectores clave son las industrias electrónica y electrotécnica, en las que destaca Siemens como global player activo en 190 países y cuyas soluciones de aplicación, desde los aparatos médicos hasta las energías renovables, son referentes mundiales en innovación. La importancia del mercado mundial para los grandes sectores se evidencia en unos índices de exportación del 60% y más.

Los principales focos económicos de Alemania son la Cuenca del Ruhr, las áreas metropolitanas de Múnich y Stuttgart (alta tecnología, automoción), Rin-Neckar (química, TIC), Fráncfort del Meno (finanzas), Colonia y Hamburgo (puerto, aeronáutica, medios de comunicación). En los Estados Federados orientales se han establecido centros de alta tecnología de menor tamaño pero muy productivos, destacando las “regiones faro” de Dresde, Jena, Leipzig, Leuna y Berlín-Brandeburgo.

La lista de las mayores empresas alemanas (por facturación en 2014) está encabezada 
y dominada por los consorcios del automóvil: Volkswagen figura en primera posición, Daimler y BMW ocupan los puestos 2 y 4. Eon (energía) ocupa el tercer puesto, BASF (química) el sexto y Siemens (electrónica) el séptimo. Los puestos 5, 8 y 9 corresponden a grupos comerciales y el ­décimo a la Deut­sche Telekom.

La industria alemana está especializada en el desarrollo y fabricación de bienes complejos, sobre todo bienes de inversión y tecnologías de producción innovadoras. En comparación con otros países, en Alemania la industria tiene un peso específico mucho mayor en la economía nacional. En total el sector secundario da empleo a 7,22 millones de personas. El único país que supera a Alemania en valor añadido bruto del sector industrial es Corea del Sur.

La potencia económica de Alemania se basa en su capacidad innovadora. La intensificación de los esfuerzos en I+D desde el año 2007 se traduce en resultados positivos. A ello han contribuido tanto el sector privado como el sector público, habiendo resultado decisivos los impulsos de la Estrategia Hightech del Gobierno Federal. En 2013 se invirtieron en Alemania casi 80.000 millones de euros en I+D, cifra equivalente al 2,84% del PIB. Entre los países comparables de la OCDE, Alemania ocupa con estos datos la quinta posición, todavía por delante de los EE.UU. y muy por delante de Francia y 
el Reino Unido. Entre los grandes países competidores solo Corea del Sur y Japón invierten más en I+D. Alemania también está considerada líder europeo en invenciones. En 2014 la Oficina Europea de Patentes, con sede en Múnich, registró unas 32.000 solicitudes de patentes de empresas alemanas. En 
la Oficina Alemana de Patentes y Marcas (DPMA) se registraron durante el mismo año 65.958 inventos, nuevo récord mundial. Las empresas más activas fueron el fabri­cante de componentes de automoción Bosch 
con 4.000 solicitudes de registro y el Grupo Schaeffler (2.518), activo en el mismo sector. En total en 2014 entraron en vigor exactamente 116.702 patentes alemanas, a las que se suman 458.042 derechos de propiedad industrial concedidos con efectos para Alemania, cuyas solicitudes se habían presentado ante la Oficina Europea de Patentes.

Para afianzar la posición de Alemania como 
localización industrial resulta fundamental el sector servicios, en permanente expansión. Más del 80% de las empresas trabajan en este sector; generan prácticamente el 70% del PIB y aportan las tres cuartas partes de los puestos de trabajo. De los alrededor de 30 millones de empleados del sector terciario, 12 millones trabajan en proveedores de servicios públicos u otros proveedores privados, casi diez millones en el comercio, restauración y transportes y más de cinco millones en servicios empresariales.

Las pymes, 
corazón de la economía

Aunque existen numerosos global player y grandes buques insignia económicos, lo característico de la estructura económica son los 3,6 millones de pymes, así como los autónomos y profesionales liberales. El 99,6% de las empresas son pymes. En esta categoría se incluyen las empresas con una facturación inferior a 50 millones de euros y menos de 500 empleados. Muchos emprendedores inmigrados crean sus propias pymes. Más de 700.000 personas de origen inmigrante son empresarios. Las y los migrantes constituyen, por tanto, un factor económico importante.

Según estudios del grupo bancario KfW, el porcentaje de empresas innovadoras disminuye en su conjunto; solo el 28% de las pequeñas y medianas empresas invierte en productos y procesos innovadores, lo cual se asocia, entre otras cosas, a las todavía débiles expectativas económicas. En numerosos segmentos-nichos de mercado las pymes alemanas con frecuencia son “hidden champions” (campeones ocultos) que lideran los mercados europeos y mundiales con productos altamente innovadores. La economía creativa, sustentada con frecuencia en pequeñas empresas infracapitalizadas, ha conseguido consolidar su posición en el tejido empresarial y se sitúa a la vanguardia de la economía digital y del conocimiento (EBC) como gran fuente de ideas innovadoras. Con más de 28.000 empresas, Berlín es un hotspot internacional de las industrias creativas y startups.

La economía está en el umbral de la cuarta revolución industrial. Por medio de Internet, los mundos real y virtual se interconectan digitalmente en el “Internet de las cosas”. El objetivo del Gobierno Federal es apoyar al sector privado y a las instituciones científicas en la implementación de la industria 4.0 y posicionar a Alemania como proveedor de referencia de este tipo de tecnologías.

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