Empresas creativas

¿Cómo se anima un muñeco? En Alemania puedes estudiar animación en muchos centros de enseñanza superior
¿Cómo se anima un muñeco? En Alemania puedes estudiar animación en muchos centros de enseñanza superior Heiko Specht/laif
La economía creativa es cada vez más importante y ofrece muchos puestos de trabajo atractivos.

Videojuegos, animación, Internet y aplicaciones. El sector creativo es uno de los segmentos económicos más atractivos de Alemania. Vivimos en un mundo digital y utilizamos Internet y teléfonos inteligentes en casi todos los ámbitos de nuestra vida. Por eso la economía creativa ha crecido a velocidad de vértigo. En Alemania hay unas 250.000 empresas creativas, desde agencias, oficinas de diseño y galerías hasta discográficas, productoras de cine y compañías de postproducción. 1,5 millones de personas trabajan en empresas creativas y permanentemente se busca nuevos talentos. Las estructuras de la escena creativa no son tan rígidas como en otros sectores. Muchos creativos no tienen contratos fijos, a menudo trabajan por su cuenta, como profesionales autónomos. Y siempre surgen nuevos proyectos. Las empresas de la escena creativa son en un 97 por ciento pequeñas empresas y microempresas. Como el sector es joven y recibe ayudas, existen clústeres creativos en muchas regiones.

Lo cual no significa que las formas artísticas asentadas no evolucionen. Se hacen más experimentales y diversas. Los migrantes aportan nuevas perspectivas y relatos y se nutren de sus situaciones personales polivalentes. En Berlín el Maxim Gorki Theater de Shermin Langhoff marca tendencia: muchos actores y actrices proceden de familias ­inmigrantes, las piezas a menudo se enfocan desde su perspectiva. Otro proyecto surgido en Berlín es el magacín en línea “renk.”, el primer medio turco-alemán de arte y cultura. También hay creativos de origen inmigrante trabajando con éxito en el cine, como es el caso del director turco-alemán Bora ­Dagtekin. Su comedia “Fack ju Göhte” atrajo a las salas a millones de espectadores. Una auténtica novela de culto, traducida a 24 idiomas, es “Tschick”, de Wolfgang Herrndorf, que narra la amistad de dos jóvenes berlineses de distintos ambientes. La versión cinematográfica, dirigida por el aclamado director turco-alemán Fatih Akin, llegará a los cines en 2016.

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