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Medio ambiente & Clima

Tecnología verde: un sector con futuro

La tecnología ambiental alemana es demandada en todo el mundo. Y el mercado sigue creciendo.
Zukunftsbranche Greentech
© stock.adobe.com

El papel líder de Alemania en las tecnologías de protección ambiental, energías renovables y uso eficiente de los recursos tiene positivos efectos para la economía y el mercado laboral. El sector ambiental realiza un relevante aporte al crecimiento sostenido y contribuye al desarrollo de nuevas tecnologías, tanto en el sector energético como en las tecnologías de la información, la comunicación y los materiales.

Casi 700.000 personas trabajan en la economía energética; casi la mitad de estas, en el área de las energías renovables. Alemania se halla entre los seis países líderes en cuanto a empleo en esa área. Ello se ve, particularmente, en el sector de la energía eólica: la transformación energética es un verdadero motor de empleo. Casi el 14 por ciento (160.000) de todos los puestos de trabajo en el sector de la energía eólica se hallan en Alemania. Con ello, Alemania ocupa al respecto el segundo lugar a nivel mundial. El sector en general está compuesto por empresas medianas, pero también grandes grupos económicos, como Siemens, son importantes actores. Bajo el sello “GreenTech made in Germany”, las empresas logran considerables éxitos de exportación; su participación en el mercado mundial es de aproximadamente un 15 por ciento. Con una “Iniciativa de Exportación de Tecnología Ambiental”, Alemania aspira a mejorar aún más su posición y posicionarse en los mercados mundiales, sobre todo, como oferente de soluciones integrales.

La electromovilidad es un importante tema de futuro en el sector ambiental

Otro impulso a la protección ambiental y del clima se espera que provenga de la electromovilidad. El futuro de la electromovilidad se halla en el orden del día también en China, Japón y América del Norte. El Gobierno alemán y los fabricantes de automóviles persiguen el ambicioso objetivo de transformar a Alemania en el mercado líder en electromovilidad y poder participar así con productos de avanzada en el mercado global de ese sector. El objetivo fijado por el Gobierno alemán es que hasta 2030 circulen en Alemania de siete a diez millones de vehículos eléctricos. El creciente número de coches eléctricos tendrá como efecto una continuada reducción de las emisiones de anhídrido carbónico, de las cuales la quinta parte proviene actualmente del tráfico rodado. Para lograr que la movilidad eléctrica se imponga, Alemania necesita un número suficiente de estaciones públicas de recarga. Por ello, el gabinete federal aprobó a fines de 2019 un “Plan Maestro de Infraestructura de Recarga Eléctrica”.

También los fabricantes alemanes de automóviles investigan intensamente en el área de la movilidad eléctrica. Para 2022, quieren invertir 40.000 millones de euros en investigación y desarrollo y quieren aumentar el número de modelos a más de 100.

Aumentar el atractivo de los medios de transporte públicos

Además, el Gobierno alemán quiere hacer más atractivo el transporte público. Por ello, a partir de 2021 incrementará sus inversiones en ese sector a mil millones de euros por año y a partir de 2025, la partcipación federal en las inversiones será incluso de dos mil millones de euros por año. El dinero adicional se utilizará para ampliar las redes de transporte local. Además, se promoverán flotas de autobuses con motores eléctricos, de hidrógeno y de biogás. La meta es que la mitad de los autobuses urbanos sean eléctricos en 2030. Un paquete de medidas en el marco del Programa de Protección del Clima aprobado a fines de 2019 incluyó también una reducción del 19 al 7 por ciento del impuesto sobre el valor añadido de los billetes de tren para viajes de larga distancia.

El Gobierno alemán apoya las ventas de automóviles eléctricos en el país con bonificaciones, exoneraciones impositivas y subvenciones. Esos ayudas fueron aumentadas también en el marco del Programa de Protección del Clima. Simultáneamente, el Gobierno federal incrementó también considerablemente las ayudas para la investigación energética, particularmente en la técnica de baterías para autos eléctricos. El proyecto “Batería 2000” está considerado modelo; el objetivo es desarrollar nuevos materiales y perfeccionar materiales existentes para la producción de baterías de mayor rendimiento.

En el ínterin, en las universidades y escuelas técnicas superiores alemanas y europeas han surgido unas mil carreras en el área de las energías renovables y la eficiencia energética, que atraen a numerosos estudiantes de todo el mundo.