Índice
El principio del Estado social está consagrado en el Artículo 20 de la Ley Fundamental y no puede ser alterado ni siquiera por la vía de una reforma constitucional. Por tanto, la Constitución obliga al Estado a garantizar junto a la esfera de libertad del ciudadano las bases de su sustento, a cuyo efecto cada individuo debe asumir su parte de responsabilidad en el sistema de la seguridad social.
El Canciller Federal y los ministros federales componen el Gobierno Federal (Gabinete). El Canciller (Jefe de Gobierno) fija las líneas maestras de la política, en tanto que los ministros dirigen sus carteras independientemente y en consonancia con dichas directrices. En virtud del principio de colegialidad, en el seno del Gobierno Federal los asuntos litigiosos se resuelven por acuerdo de la mayoría. El Canciller dirige los asuntos de gobierno.
Alemania ya fue destino de grandes oleadas de emigración a lo largo del siglo XIX y desde la segunda mitad del siglo XX es el país europeo con mayor número de inmigrantes. En 1950 el porcentaje de la población extranjera (unas 500.000 personas) sobre la población total solo se elevaba a cerca del uno por ciento. La situación ha variado sustancialmente desde entonces. Hoy viven en Alemania unos 11,6 millones de extranjeros, cifra que equivale al 13 por ciento de la población total.
El seguro de dependencia fue introducido en 1995 como quinto pilar de la seguridad social. Este seguro obligatorio se financia mediante cotizaciones que pagan a partes iguales los empleadores y los trabajadores.
En Alemania la pérdida del empleo es una contingencia asegurada. Los desempleados que hayan cotizado durante como mínimo doce meses al seguro obligatorio de desempleo durante los últimos dos años tienen derecho a percibir el subsidio de desempleo (del 60 al 67% del último salario neto). El subsidio se financia con las cotizaciones que pagan por mitades trabajadores y empleadores. El periodo de percepción va de seis a 24 meses. Transcurrido ese plazo se percibe una prestación básica (“subsidio extraordinario de desempleo II”), cuya cuantía se determina en función de un baremo de necesidad. Durante la crisis económica mundial tuvo una incidencia muy positiva el régimen de compensaciones estatales por reducción de jornada, financiado con recursos fiscales, que permite evitar despidos a las empresas que disminuyen su actividad en situaciones económicas difíciles.
Prácticamente todos los habitantes del país están cubiertos por un seguro de enfermedad público (90%) o privado (10%). Las cajas de enfermedad costean los gastos de tratamiento médico, medicamentos, hospitalización y prevención. Las cotizaciones son pagadas por los empleadores y los trabajadores. Los familiares no activos de los afiliados al régimen del seguro público están exentos de las cotizaciones (seguro familiar).
El seguro de pensiones obligatorio (ramo jubilación) es el elemento esencial de la previsión para la vejez. Se financia mediante el pago de cotizaciones mensuales a cargo de los trabajadores y los empleadores, con las cuales se abonan las pensiones corrientes de los jubilados. Por medio de las cotizaciones, las personas activas adquieren expectativas propias hasta alcanzar la edad reglamentaria de jubilación. Las pensiones correspondientes a los cotizantes a partir de su jubilación se abonan sucesivamente con las cotizaciones de la generación activa siguiente (pacto intergeneracional). Las pensiones de las empresas y la previsión privada constituyen el segundo y tercer pilar del sistema de previsión para la vejez; el Estado contribuye a su cobertura si se cumplen determinados requisitos.