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Sostenibilidad

La Agenda 2030 como guía

La comunidad internacional se ha fijado ambiciosos objetivos de desarrollo sostenible. Alemania y sus socios contribuyen a las necesarias transformaciones.
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En su calidad de segundo mayor donante de cooperación oficial para el desarrollo y de socio activo en alianzas mundiales, Alemania desempeña un papel decisivo en el desarrollo mundial. Determinante para el desarrollo global en los próximos años será la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobada en 2015 por la Asamblea General de la ONU. El núcleo de la Agenda 2030 son 17 ambiciosas metas, los “Objetivos de Desarrollo Sostenible” (ODS). Con la implementación global de la Agenda puede ser creada la base para impulsar el progreso económico en todo el mundo en consonancia con la justicia social y en el marco de los límites ecológicos del planeta.

En el sentido de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de la ONU para los años 2000 a 2015 se logró ya reducir a la mitad la pobreza en el mundo y mejorar, entre otras cosas, el acceso al agua potable y la educación. De 2015 a 2017, el número de personas en situación de pobreza absoluta en el mundo bajó de 10,1 a 9,2 por ciento. Y ello, incluso, con el aumento del monto orientativo de definición de pobreza absoluta de 1,25 a 1,90 dólares de ingreso por día.

La pandemia del coronavirus agrava la pobreza

Sin embargo, esos éxitos iniciales se ven gravemente amenazados por la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, pero también por el avance del cambio climático y los conflictos violentos. El Banco Mundial advierte que esa combinación podría volver a poner en situación precaria a muchas personas que habían escapado de la pobreza. Los expertos estiman que entre 88 y 115 millones de personas volverán a la pobreza extrema en 2020. En esas condiciones, el objetivo ya en peligro de reducir la proporción de personas extremadamente pobres en la población mundial a menos del 3% para 2030 difícilmente podrá ser alcanzado, a menos que los responsables de la formulación de políticas actúen con rapidez y de manera sustancial.

No obstante, la Agenda 2030 continúa siendo una importante orientación para una transformación global hacia una mayor sostenibilidad en las dimensiones económica, ecológica y social y teniendo en cuenta las interrelaciones existentes. La Agenda 2030 aspira a ser un “pacto de futuro” para el mundo, que rija para todos los países y aborde una amplia gama de esferas de política mucho más allá de la cooperación para el desarrollo: además de la lucha contra el hambre y la pobreza, el planeta debe ser protegido y conservado para las generaciones futuras, los sistemas económicos y estilos de vida deben ser más justos, sostenibles y efectivos y debe lucharse contra la discriminación, también a través del fortalecimiento de eficaces instituciones inclusivas y democráticas, Gobiernos responsables y el Estado de derecho. Finalmente, para asegurar la sostenibilidad, el “pacto de futuro” hace necesario  un enfoque necesariamente “multiactores”, en el que, además de los Gobiernos, sobre todo, los grupos sociales, el sector privado y la ciencia desempeñen un importante papel en la implementación de la Agenda 2030.